El Tesoro vendió más de la mitad de las divisas obtenidas con la liquidación del agro para contener el dólar. Analistas advierten sobre riesgos a futuro.

El Tesoro utilizó más de la mitad de los US$ 2.200 millones acumulados para frenar la presión cambiaria y sostener el tipo de cambio mayorista.
El Ministerio de Economía ya volcó al mercado más del 60% de las divisas que había acumulado durante la «ventana de oro» de la liquidación del agro por las retenciones cero. Según estimaciones privadas, unos US$ 1.300 millones de los US$ 2.200 millones obtenidos en esas semanas de septiembre ya fueron utilizados para contener la demanda de dólares en un clima preelectoral de fuerte dolarización.
El Tesoro defendió el tipo de cambio mayorista en $1.430 —tras elevarlo desde los $1.425 del viernes pasado— y ofreció bloques de divisas a ese precio para evitar que la cotización toque el techo de la banda de flotación, establecido en $1.483, nivel a partir del cual la intervención pasa a manos del Banco Central.
Ventas aceleradas y presión cambiaria
Fuentes del mercado estimaron que solo este lunes el Tesoro habría intervenido con unos US$ 400 millones, dentro de un volumen total de operaciones cercano a US$ 700 millones. Además, hubo oferta privada de exportadores de energía y, en menor medida, del complejo agroexportador.
La consultora Outlier precisó que el viernes anterior las ventas oficiales habían alcanzado US$ 216 millones, y el jueves, otros US$ 200 millones, en una secuencia de intervenciones que busca contener la demanda minorista y las presiones sobre el tipo de cambio.
En paralelo, el dólar del Banco Nación subió levemente a $1.455 para el público, mientras el mercado observa con atención el ritmo de venta de reservas del Tesoro.
Fondos limitados y la lupa del FMI
De acuerdo con Outlier, la estrategia de intervención deja en evidencia el estrecho margen financiero del Gobierno. «Tomando en cuenta lo que queda hasta las elecciones y los pagos al FMI, el Tesoro no cuenta con los fondos necesarios para afrontar los pagos de enero de 2026 (US$ 4.300 millones), ni parece que vaya a recuperar acceso al financiamiento voluntario en condiciones sustentables«, advirtió la consultora.
En ese marco, algunas fuentes del mercado sugieren que las recientes ventas podrían haber sido compensadas parcialmente con nuevos desembolsos de organismos internacionales, aunque sin precisión sobre montos o plazos.
Un tándem entre Tesoro y Banco Central
Un informe de LCG señaló que Economía y el BCRA actúan como «un tándem» para administrar la volatilidad cambiaria. Según el análisis, el Tesoro interviene directamente en el mercado spot, mientras que el Banco Central opera «en la curva de futuros y vendiendo títulos dólar linked«, mecanismos que buscan cubrir la demanda sin alterar bruscamente las reservas.
En las últimas semanas, el Ministerio de Economía ejecutó un canje de bonos con el BCRA por más de US$ 7.000 millones en títulos atados al dólar, destinados a proveer cobertura cambiaria al mercado ante una eventual devaluación.
El salvavidas de Washington
Con la mira puesta en la meta de reservas del acuerdo con el FMI, el Gobierno argentino espera un apoyo financiero del Tesoro de Estados Unidos que, según distintos cálculos, debería oscilar entre US$ 4.800 y US$ 6.000 millones antes de fin de año.
Outlier subrayó que «es importante ver de qué forma, plazos y condiciones llega la ayuda de Estados Unidos, para determinar si ese salvavidas sirve para acomodar la meta de reservas o si habrá que redefinir el programa con el FMI«.
Mientras tanto, la venta acelerada de divisas se volvió el principal instrumento para intentar llegar sin sobresaltos al 26 de octubre, cuando el resultado de las elecciones legislativas definirá el futuro inmediato del esquema cambiario.










