Cerveza y café gratis, té y aguas saborizadas para los que prefieren cuidarse, una máquina de pinball, paredes vestidas con vinilos de frases motivadoras y una terraza con parrillas para hacer asados. La lista suena a una enumeración de todo lo que podría encontrarse en algún hotel boutique de moda del barrio de Palermo. Sin embargo, esos y otros amenities están siendo instalados en Torre Bellini, un edificio en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires; y no para ser usados por turistas, sino por oficinistas.

Conocida como la compañía de co-working más grande del mundo, WeWork anunció su desembarco en el país en diciembre pasado, con planes específicos de iniciar sus operaciones el próximo mayo, cuando sus espacios dentro de la construcción de Esmeralda 950 estén disponibles para ser ocupados. Con 145 instalaciones de oficinas en 35 ciudades del mundo (algunas en América del Norte, otras en Asia, Europa, Oceanía y Medio Oriente), esta plataforma de trabajo colaborativo con cerca de 100 mil miembros a nivel global eligió a Buenos Aires como un eslabón más dentro de su plan de expansión por América Latina.

WeWork 2Parte de esa estrategia son también las incursiones en capitales regionales como Ciudad de México, San Pablo y Bogotá. Aperturas, todas ellas, a cargo de un argentino. Patricio Fuks se había convertido en un referente del sector hotelero cuando, allá por 2004, fundó Fën Hoteles, firma gerenciadora y franquiciante de las marcas Dazzler Hoteles y Esplendor Hoteles Boutique. Fue esa experiencia la que lo llevó, en octubre de 2015, a dar una charla sobre emprendedurismo en Nueva York. Lo que Fuks no sabía era que allí le tocaría compartir escenario con Adam Neumann, el joven israelita cofundador, junto a Miguel McKelvey, de WeWork.

“Lo escuché hablar a Adam y entonces entendí que era WeWork. Me dejó con la boca abierta; en ese momento la compañía valía U$S 15 mil millones y traía un concepto increíble que le estaba cambiando la vida a la gente, y sobre todo a su manera de trabajar”, dice el actual Gerente Regional para América Latina de la plataforma de co-working, en diálogo con Apertura.com. A Fuks la empresa de Neumann le encantó, y él le pareció “un genio fuera de serie”. “Adam venía con ganas de hacer Latinoamérica y buscaba a alguien que conozca la región, así que viajó hasta acá para conocer los hoteles de Fën y hablar con los gerentes, se enganchó conmigo y en junio del año pasado empezamos a trabajar juntos”, recuerda.

Lo que hace la organización es alquilar grandes superficies, de 5.000 a 10.000 metros cuadrados, para adecuarlas como espacios de trabajo con determinados amenities  (desde una cabina de DJ, cocinas con café y cerveza, salas de juegos, meditación y salas de reuniones, hasta un rooftop con parrilla), a lo que suma como beneficio una membresía que permite estar en contacto con personas de todo el mundo.

“Para ofrecer todo lo que WeWork ofrece en cada una de sus locaciones necesitás tamaño; yo había visto previamente el edificio que terminamos eligiendo y me encantaba”, comenta Fuks sobre la torre de 25 pisos, con capacidad para alojar más de 2.000 escritorios –de los cuales la mitad ya se encuentran reservados–. “La preventa está superando nuestras expectativas, pero de todas maneras en Buenos Aires todavía no se entiende lo que es co-working; en México, en cambio, hay una sobre oferta de oficinas triple A, pero nosotros alquilamos un nuevo espacio y se llena, porque no existe nadie que haga lo mismo, no hay competencia a nivel planeta”, asegura.

Las oficinas de Buenos Aires, que serán pet-friendly y estarán abiertas durante las 24 horas, los 7 días de la semana, están destinadas tanto a startups unipersonales como a corporaciones que necesitan 400 puestos o más.

Más allá de sus livings, salas de juego, cocinas y terrazas, para Fuks el principal valor que aporta esta plataforma es el de ser parte de una comunidad. “Podés trabajar en Google o MercadoLibre, que tienen las mejores oficinas, pero en ninguno vas a poder interactuar con la red de cerca de 100 mil miembros que formó WeWork a lo largo del mundo; 75 por ciento de los cuales terminaron haciendo negocios entre ellos”, revela.

Consultada por este medio, la empresa prefiere no hablar sobre las inversiones financieras realizadas, pero sí adelantar cómo funciona su modelo de negocios. Con diferentes niveles de membresías mensuales disponibles a nivel global, la compañía ofrecerá en Torre Bellini tres tipos de planes: el llamado Escritorio general, que ofrece un escritorio cualquiera dentro del espacio por un valor de $ 2.800 + IVA; el Escritorio dedicado, por el cual se puede concurrir todos los días a un mismo escritorio abonando a partir de $ 4.000 + IVA; y el de Oficina privada, que consiste en el alquiler de un espacio propio dentro del edificio y cuyo valor puede ascender hasta los $ 45.500 + IVA para grupos de hasta 9 personas, y con un precio “a ser considerado” para organizaciones más grandes.

Estos combos incluyen una serie de créditos que sirven tanto para sacar focopias o usar el escáner como para reservar un espacio en los espacio de WeWork alrededor del mundo, además de la posibilidad de asistir a los eventos organizados por la plataforma, usar su internet y disfrutar de sus bebidas de manera gratuita.

Fundada en Nueva York en 2010 y con 1.400 empleados, WeWork planea seguir expandiéndose en el país; posiblemente, según Fuks, con nuevos espacios en el barrio porteño de Palermo y la localidad bonaerense de Olivos.

Fuente: apertura