El final de las LEFIs dejó a bancos sin fondeo en pesos. La tasa se disparó al 70% y obligó a vender dólares para cumplir obligaciones inmediatas.

Bancos obligados a vender dólares ante la falta de pesos
En una escena inusual, varios bancos se vieron forzados este miércoles a desprenderse de dólares para cumplir compromisos en pesos. La causa principal fue el desarme de las LEFIs —instrumentos que hasta hace poco marcaban la tasa de referencia del mercado— que dejó sin fondeo a muchas entidades financieras.
- Mientras tanto, los bancos con liquidez comenzaron a prestar a tasas cada vez más elevadas, lo que empujó a otros a vender divisas para obtener efectivo.
Fin del ancla: las tasas se disparan
El Gobierno eliminó las LEFIs el 10 de julio, liberando billones de pesos que fueron reabsorbidos mediante Lecaps, pero con tasas significativamente más altas. La licitación del miércoles pasado reflejó ese cambio, con retornos del 36% anual.
Desde entonces, la escalada continuó: las cauciones bursátiles pasaron del 50% el lunes a superar el 70% el martes, para luego retroceder a 40%, según operadores del mercado.
Oportunidades para pequeños ahorristas
Aunque este mundo financiero parece lejano, la suba de tasas abre una puerta para los minoristas. Las colocaciones tradicionales, como plazos fijos o billeteras virtuales, no acompañaron esta suba y se mantienen con rendimientos de entre 26% y 35%.
Sin embargo, las cauciones bursátiles ofrecen una alternativa rentable y accesible, especialmente para quienes ya operan en apps financieras para comprar dólar MEP.
Cómo funcionan las cauciones bursátiles
Las cauciones permiten prestar dinero a otros inversores a través de la Bolsa, con plazos mucho más cortos y gran flexibilidad. El «colocador» presta fondos y el «tomador» deja activos como garantía. Los plazos van de 1 a 120 días, y la tasa varía diariamente según la oferta y la demanda
- Plataformas como Invertironline, Balanz o Portfolio Personal permiten operar con cauciones desde una app.
Ventajas frente a otras opciones
La principal ventaja de las cauciones bursátiles es que permiten aprovechar picos de tasa incluso por uno o dos días, algo imposible en plazos fijos tradicionales. Además, no requieren grandes montos y se adaptan al perfil de inversores pequeños que buscan rendimiento sin inmovilizar dinero por semanas.
En un escenario de tasas volátiles y bancos lentos en trasladar los cambios al público, las cauciones ganan protagonismo.