La Secretaría de Minería destacó este lunes que la actividad «marca 28 meses consecutivos de creación de empleo», además de mostrar un importante «crecimiento a nivel empresarial».
La Secretaría de Minería destacó que la actividad «marca 28 meses consecutivos de creación de empleo», además de mostrar un importante «crecimiento a nivel empresarial» y un incremento interanual del 28,5% en la generación de puestos de trabajo para mujeres.
Los datos fueron puestos de relieve por la secretaría de Minería, Fernanda Ávila, quien precisó en su cuenta de Twitter que «hace más de dos años» la actividad «genera nuevos empleos de manera ininterrumpida», con números que «reflejan el compromiso de desarrollar todo el potencial de la actividad en nuestro país».
Los datos oficiales indican que a noviembre de 2022 hubo 37.764 trabajadores en el rubro, con más de 3.500 nuevos puestos desde el mismo mes de 2021.
«El sector también evidenció crecimiento a nivel empresarial: se contabilizaron 1.052 empresas operativas», agregó, al tiempo que señaló que «el rubro más destacado fue la producción de litio, con la incorporación de 904 trabajadores en los últimos 12 meses».
Minería: 28 meses consecutivos de crecimiento, más mujeres y más empresas
Asimismo, la Secretaría resaltó en un comunicado que «entre enero y noviembre de 2022, la minería generó 744 nuevos puestos para mujeres argentinas» con un aumento «del 28,5% en términos interanuales».
Por otra parte, en el primer bimestre de 2023 el balance comercial de las empresas que conforman la cartera de proyectos mostró un signo positivo de US$ 566 millones, 25,3% más que en el mismo período de 2022.
Minería: 28 meses consecutivos de crecimiento, más mujeres y más empresas
En febrero, esas empresas mostraron un superávit comercial de US$ 237 millones, resultado de exportaciones por US$ 283 millones e importaciones por US$ 46 millones.
«De esta manera, las exportaciones realizadas por este conjunto de empresas fueron más de seis veces mayores a sus importaciones», destacó la repartición en el informe del «Balance comercial de los principales proyectos mineros» correspondiente a marzo.
Los datos acumulados en enero y febrero marcan que, por cada US$ 100 exportados, los proyectos mineros considerados importaron aproximadamente US$ 13 aunque con una notoria diferencia entre el litio y el resto de los minerales.
Minería: 28 meses consecutivos de crecimiento, más mujeres y más empresas
En ese sentido, Minería subrayó que «para los proyectos metalíferos (oro y plata) el ratio (entre exportaciones e importaciones) alcanzó un valor de 6,3% en febrero, a la vez que en el acumulado de los dos primeros meses del año este ratio alcanzó 5,3%».
«Mientras que los proyectos de litio, donde se consideran tanto los proyectos en producción y ampliación como aquellos en construcción y en otros estadios anteriores, mostraron un ratio de 53,5% en febrero y en el acumulado de los dos primeros meses, de 42,8%».
Minería: 28 meses consecutivos de crecimiento, más mujeres y más empresas
El Gobierno presentó el Mapa Nacional de la Calidad Argentina
El secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José Ignacio de Mendiguren, junto con cámaras empresarias, empresas y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), puso en marcha un programa para que 1.500 laboratorios nacionales puedan hacer certificaciones internacionales de calidad, con el objetivo de impulsar la potencialidad exportadora de las empresas argentinas.
Además, presentó el Mapa Nacional de la Calidad Argentina, la primera plataforma digital de acceso público, abierto y georreferencial que nuclea la oferta de ensayos y calibraciones.
«El país necesita lo que está haciendo cada uno de ustedes para crecer y desarrollarse», señaló Mendiguren y destacó la importancia del Sistema Nacional de Calidad para insertar el trabajo y la innovación argentina en los mercados internacionales.
«Hoy el mundo es cada vez más competitivo y ser jugadores protagónicos en el comercio exterior para incrementar nuestras exportaciones requiere contar con más certificaciones reconocidas internacionalmente. Necesitamos que esas certificaciones se hagan acá, en nuestro país».
En este sentido, el secretario puntualizó: «Esto es parte de un rumbo claro y por eso contamos con más herramientas para que las empresas ganen mercados: hace unos días presentamos el programa Potencia PyMEX para aumentar la exportación y avanzar en la producción nacional con un valor agregado y más tecnología, y ahora impulsamos certificaciones de calidad. El mundo nos está dando una oportunidad y hay que aprovecharla de manera inteligente, vendiendo lo que Argentina necesita exportar, insertándonos en el mundo con un documento de identidad».
En Argentina existen unos 1.500 laboratorios pero sólo 136 cuentan con capacidad de brindar acreditaciones de calidad con validez internacional, un número por debajo de otros países de la región como Colombia o México que poseen 1.100 y 2.400, respectivamente.
A través de este programa, el Gobierno busca que más laboratorios puedan certificar calidad y asistir a las empresas que buscan competir y vender al mundo. En muchos casos las empresas tienen que recurrir a laboratorios en el exterior para certificar sus productos.
«Desde el Estado queremos apoyarlos para que logren estas acreditaciones internacionales porque esto también significa tener soberanía como país, y es parte del rumbo que traza el secretario para seguir avanzando hacia el cambio de la estructura productiva», sostuvo la subsecretaria de Industria, Priscila Makari, y resaltó: «Queremos llegar a todas las Certificadoras y Laboratorios de Ensayo y Calibraciones para que tengan la posibilidad de ensayar y acreditarse internacionalmente con el objetivo de generar más calidad, más exportaciones y valor agregado, y también lograr insertarnos en el mundo de una manera inteligente».
Por su parte, la directora del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Sandra Mayol, aseguró que «en el INTI contamos con la capacidad técnica y la trayectoria que nos permiten incorporarnos a este Programa como un aliado para asistir y acompañar los procesos de desarrollo que necesitan los laboratorios y poder brindar el salto de calidad que todos necesitamos».
Durante el encuentro, se anunciaron los resultados de la primera convocatoria al Programa Nacional de Fortalecimiento de la Calidad (FORDECAL) que busca promover y facilitar el proceso de acreditación de los laboratorios privados o mixtos (público-privado) inscriptos en el RENACLAB a través de Aportes No Reintegrables (ANR) por hasta el 70% de los gastos de acreditación.
A su vez, en el evento se lanzó la segunda convocatoria del FORDECAL, que en esta nueva edición amplía la oferta de alcances a acreditar e incluye la posibilidad de adquirir materiales de referencia, interlaboratorios, realizar capacitaciones y asistencia técnica.
Además de acreditar la norma 17025 para ensayos y calibraciones, en esta nueva convocatoria se otorgarán ANR para financiar proyectos de acreditación de las normas: IRAM-ISO/IEC 17025 – Sistema de Gestión de Calidad de Laboratorios de Ensayo y Calibración; IRAM-ISO/IEC 17043 – Interlaboratorios; IRAM-ISO/IEC 17020 – Organismos de Inspección; e IRAM-ISO/IEC 17034 – Materiales de Referencia. A su vez, entendiendo las necesidades de muchos laboratorios nacionales se agregan como elegibles los gastos asociados al proceso de preacreditación (asistencia técnica y capacitaciones a cargo del INTI).
De esta manera, el RENACLAB y el FORDECAL se convierten en piezas claves para que los laboratorios accedan a apoyo financiero que les permita optimizar la competitividad, alcanzar estándares de calidad internacionales; y fomentar la federalización de los servicios de laboratorio acreditados para que en todo el país la industria tenga acceso a ensayos de calidad y con reconocimiento internacional.
Dentro de las acreditaciones que fueron financiadas por el programa se encuentran ensayos fisicoquímicos para calidad de yerba mate; ensayos de micotoxinas en maíz, trigo, soja, sorgo, arroz, cebada y sus respectivos derivados; análisis de gluten en alimentos sin gluten para certificar la denominación sin TACC con valor oficial; análisis fisicoquímico de aguas (aguas residuales y aguas potables); perfil de pesticidas en vinos; normas de seguridad y eficiencia energética para hornos microondas; eficiencia energética para hornos eléctricos; seguridad para encendedores; ensayos de calidad para aceros y aluminios; y ensayos de autopartes.
Durante el encuentro, también se puso en marcha el Mapa Nacional de la Calidad, que reúne información pública y abierta producida a partir de los resultados del primer Registro Nacional de Certificadoras y Laboratorios de Ensayo y Calibración (RENACLAB), permitirá a los consumidores de servicios de calidad, al sector privado y al sector público conocer la oferta nacional de ensayos, calibraciones y certificaciones de Argentina.
Esto, además de democratizar la información, brindará la posibilidad a los prestadores de dar a conocer sus servicios. Se podrá consultar las entidades que acrediten normas frente el Organismo Argentino de Acreditación (OAA).
Este aplicativo permite visualizar como puntos en un mapa de Argentina a certificadoras, laboratorios de ensayo y calibración públicos y privados, acceder a información de los distintos ensayos y servicios que brindan y su estatus de acreditación; fortaleciendo las relaciones entre los proveedores, conectando a potenciales clientes con potenciales proveedores y permitiendo el diseño de políticas públicas focalizadas así como la posibilidad de crear reportes y tableros.
El anuncio contó con la participación de representantes del Organismo Argentino de Acreditación (OAA); del Organismo Nacional de Normalización (IRAM); del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de la Dirección Nacional de Reglamentos Técnicos.
También directivos de la Cámara Argentina de Laboratorios Independientes Bromatológicos, Ambientales y Afines (CALIBA); de la Cámara de Organismos de Evaluación de Calidad (COECRA); de la Cámara Empresaria de Medio Ambiente (CEMA) y laboratorios. Por la Subsecretaría de Industria participaron la directora Nacional de Desarrollo Regional y Sectorial, María Sol Pasqualini y el coordinador de Plan Nacional de Calidad, Pablo Barreto.
Los dólares financieros y el informal están en busca de nuevos precios de equilibrio, poniendo en alerta a toda la plaza.
El dólar blue subió este lunes tres pesos y cerró a $386, mientras que los dólares financieros finalizaron con tendencia bajista de hasta 0,5%, con inversores que ya planifican una dolarización de portfolios tras la máxima situación de alerta que afecta a los mercados mundiales.
De esta manera, en el mercado bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) se negoció a $401,63; mientras que el MEP se ofreció en $387,63.
En el mercado de divisas, el dólar oficial cerró hoy con una cotización promedio de $211,85, con una suba de $1,32 centavos respecto del viernes. En el mercado mayorista, la divisa estadounidense finalizó con un incremento de $1,18 centavos respecto al cierre previo, en un promedio de $204,53.
Como dato relevante del día, el Banco Central finalizó la jornada con un saldo negativo de US$261 millones. La venta de hoy fue explicada por «compras de YPF para atender vencimientos de Obligaciones Negociables, compras de gobiernos provinciales y adelanto del pago de importación de energía por unos u$s262 millones», apuntó el analista Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio.
A cuánto cotiza el dólar blue hoy
El dólar blue se ubicó en $386 para la venta y a $382 para la compra.
Cómo operan los dólares financieros
En el mercado bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) se negoció a $401,63; mientras que el MEP se ofreció en $387,63.
Cuál es el precio del dólar oficial
El dólar minorista oficial cerró hoy con una cotización promedio de $211,85, con una suba de $1,32 centavos respecto del viernes.
En el mercado mayorista, la divisa estadounidense finalizó con un incremento de $1,18 centavos respecto al cierre previo, en un promedio de $204,53.
Así, el dólar con el recargo de 30% -contemplado en el impuesto PAÍS-, marcó un promedio de $275,40 por unidad, y con el anticipo a cuenta del Impuesto a las Ganancias de 35% sobre la compra de divisas, a $349,55.
En tanto, el dólar destinado al turismo en el exterior -y que cuenta con una alícuota de 45%- se ubicó en $370,74, mientras que para compras superiores a 300 dólares -y que posee un impuesto adicional de 25%-, se ubicó en $423,70.
Los precios de las naftas y el gasoil aumentaron este jueves en todo el país.
Las petroleras YPF y Axion aumentaron a partir de hoy 3,8% el valor de sus naftas y gasoil, sumándose así al incremento aplicado ayer por Shell, y cumpliendo con lo acordado con el Gobierno en el marco del programa Precios Justos para combustibles.
«Este ajuste contribuye a compensar la variación del tipo de cambio oficial, los mayores costos logísticos y de operación, y el aumento de precios de los biocombustibles», indicó la petrolera en un comunicado.
Con este incremento, los valores promedio de YPF en la ciudad de Buenos Aires quedaron en:
$ 169,30 para la nafta súper
$ 217 para la premium
$ 181,10 para el diésel
$ 259,90 para el gasoil premium
Por su lado, Axion precisó que la nafta súper pasó a:
$ 173,9 para la nafta súper
$ 223,1 para la premium
$ 198,5 para el diésel
$ 264,5 para el gasoil premium
A fines de noviembre último el ministro de Economía, Sergio Massa, anunció un acuerdo con las petroleras para que los combustibles participen del programa Precios Justos.
«Vamos a tener diciembre, enero, febrero y marzo con un sendero de aumentos predefinido: 4% en diciembre; 4% en enero; 4% en febrero y 3,8% en marzo, con el objetivo de seguir construyendo un camino en el cual todos los sectores contribuyan a bajar significativamente la inflación que es el principal drama de la Argentina», señaló el ministro.
El acuerdo fue rubricado por los presidentes de YPF, Pablo González; de PAE-Axion, Marcos Bulgheroni; y de Raizen-Shell, Teófilo Lacroze.
El Gobierno logró su cometido: no incumplió, no pidió waiver y logró una reducción voluntaria de la meta
El FMI relajó la meta cambiaria, pero ratificó las fiscales y monetarias.
Tras varias negociaciones (o «trompadas», como dicen en el equipo económico), el Gobierno acordó este lunes con el Fondo Monetario Internacional (FMI) una reducción de casi US$ 2.000 millones en la meta de acumulación de reservas internacionales para 2023 por el efecto de la sequía sobre las exportaciones. No es poco.
En tanto, para el primer trimestre, según fuentes del Ministerio de Economía, la meta de acumulación se reducirá en US$ 3.000 millones (a US$ 5.500 millones). A fin de año, en tanto, la meta de US$ 9.800 millones se convertirá en una de US$ 7.800 millones.
Son números que aún faltan oficializarse.
Por el lado político, el Gobierno logró su cometido: no incumplió, no pidió waiver y logró una reducción voluntaria de la meta. La sequía, por cierto, era un argumento más que atendible. Es más: la sequía es tan intensa que incluso las nuevas metas son difíciles. Como dice Fernando Marull, pasaron de «incumplibles» a «ni soñando».
El FMI compensó su laxitud cambiaria, con rigor fiscal y macroeconómico. Puertas adentro, los negociadores del FMI no pueden quedar muy blandos ante su prestamista más recurrente y rebelde.
Por eso, se mantuvo sin cambios la meta de 1,9% del PIB de déficit fiscal para 2023.
La decisión forma parte del acuerdo a nivel técnico alcanzado por las autoridades argentinas y el personal del FMI sobre la cuarta revisión bajo el acuerdo de facilidades extendidas de 30 meses de Argentina, que ahora deberá ser aprobado por el Directorio Ejecutivo del organismo multilateral en las próximas semanas.
Una vez completada la revisión, Argentina tendrá acceso a alrededor de US$ 5.300 millones (DEG 4.000 millones).
«Si bien se esperan políticas macroeconómicas más sólidas y esfuerzos para asegurar mejorar la cobertura de reservas y revertir las recientes pérdidas de divisas, se solicita una modificación del objetivo de acumulación de reservas internacionales netas para 2023», indicaron desde el Fondo en un comunicado.
Asimismo, destacaron que «se necesitan acciones de política más sólidas para salvaguardar la estabilidad, abordar el aumento de la inflación y los reveses de políticas, así como mantener el ancla del programa».
«Esto acomodará parcialmente el impacto cada vez más severo de la sequía, al mismo tiempo que tendrá en cuenta los efectos compensatorios de menores precios de importación de energía y las medidas de políticas acordadas. Se solicita que la mayor parte de esta acomodación se realice a principios de 2023, en consonancia con el impacto adelantado de la sequía», agregaron.
Además, señalaron que «las autoridades están comprometidas en alcanzar el déficit fiscal primario del 1,9% del PIB en 2023 a través de controles continuos de gastos, una mejor focalización de los subsidios energéticos y de la asistencia social, y una mejor priorización del gasto de capital, al tiempo que protegen el gasto social y de infraestructura prioritario».
«Para cumplir con las metas de reducción del déficit y fortalecer la progresividad de los subsidios energéticos, las autoridades planean continuar implementando el esquema de segmentación acordado, eliminando los subsidios para los usuarios residenciales de mayores ingresos a partir de mayo y para los usuarios comerciales a fines de 2023″,afirmaron desde el organismo.
El economista Juan Pablo Albornoz, desde Invecq, afirmó: «Algunas cosas estuvieron en línea con lo esperado. La reducción de metas de reservas netas (hay que ver los números todavía) era esperable con el enorme deterioro de la expectativa de cosecha de los principales cultivos de exportación, soja y maíz».
«Por otro lado, según el comunicado, Argentina se comprometió no utilizar reservas para intervenir los dólares financieros (la recompra). Esto puede darle más lugar a que continúen la senda alcista los financieros, más aun considerando que venían relegados», agregó.
«Respecto del desembolso, no estaba en duda: su aprobación dependía del cumplimiento de las metas del cuarto trimestre del 2022, y se cumplieron. Una buena noticia, a mi entender, es que se comprometieron a no tocar la meta fiscal anual. Ante todo, resta ver el informe completo y los números, esto es simplemente un comunicado», concluyó.
Por su parte, el economista Pablo Repetto de Aurum valores indicó: «Lo más destacado del comunicado es el ‘ajuste tarifario’ para mayo y fines de año, veremos si lo cumplen que de hacerse va a ser inflacionario».
Por otro lado, «se revisó solo meta de reservas netas, lo que implicaría un fuerte esfuerzo fiscal para cumplir la meta de déficit, porque la sequía no solo afecta la entrada de divisas sino que afecta, retenciones y otros impuestos», dijo el especialista.
Además, «se menciona que no se van a usar reservas ni emitir deuda externa de corto plazo para intervenir en mercados paralelos yhabría que ver si esta definición incluye las líneas de Repo con las que soñaba el equipo económico», agregó.
Más allá de que el equipo económico liderado por Gabriel Rubinstein se mostró combativo con el «staff técnico» del FMI y que -de hecho- logró ampliar sus márgenes de acción, la renegociación volvió a abrir la grieta interna en el Frente de Todos (FdT): «(A los del FMI) nunca les interesó la devolución del préstamo (o que se invirtiera en gasoductos o plantas de GNL, en escuelas o en hospitales, o en los famosos 3.000 jardines que prometió el macrismo). Solo querían tomar el comando de la economía del país de la soja, el trigo, el maíz, el litio, de Vaca Muerta y las vacas vivas, el oro, y las grandes reservas de agua. Que los argentinos y las argentinas voten lo que quieran, pero la economía del país la decide el FMI: eso es lo que deja en claro el Comunicado de hoy. ¿La democracia? Bien, gracias», dijeron desde La Cámpora en un duro comunicado.
Un matiz: las críticas directas fueron todas para Mauricio Macri y Kristalina Georgieva. Y no para quien renegoció el acuerdo: Sergio Massa.
¿Nuevo guiño? El domingo, el «Cuervo» Larroque dijo: «A Massa siempre lo quiero en mi equipo».
Se trata de 300 pickups Nissan Navara, las cuales fueron producidas en la provincia de Córdoba
Nissan Argentina anunció que empezó a exportar vehículos a Chile, por lo que más de 50 camiones cruzarán la Cordillera de los Andes transportando 300 pickups Nissan Navara, nombre con el que la pickup se comercializa en el mercado chileno.
Estas conforman el primer lote de camionetas salidas de la Fábrica Santa Isabel, ubicada en Córdoba, que arribarán a Chile.
«En el modelo de negocio de Nissan, la exportación y apertura de nuevos mercados juega un rol fundamental en la aspiración de ser una de las tres marcas top de la región. Hace unas semanas comenzamos a exportar a Colombia, y hoy anunciamos Chile; hito tras hito que nos permite seguir haciendo historia en América del Sur», dijo Guy Rodríguez, Presidente y Managing Director para Nissan América del Sur.
Al igual que el vehículo que ya comenzó a exportarse a Colombia, la Nissan Navara es producida bajo la normativa Euro 6, la cual establece los límites máximos permitidos de emisiones.
Con la incorporación de este tipo de motorización, Nissan produce vehículos que emiten menor cantidad de gases y partículas contaminantes.
Esto forma parte de los compromisos asumidos por la compañía japonesa a nivel global bajo su Green Program 2022.
Nissan Argentina se convirtió en fabricante y exportador en el año 2015 con el anuncio de una inversión de US$ 600 millones para la producción de la pickup en la provincia de Córdoba. En 2018, comenzó la producción para el mercado local y para abastecer a Brasil. En tanto, en enero de 2023, Nissan Argentina llegó a Colombia.
La industria automotriz
La producción de vehículos creció por duodécimo mes consecutivo en Argentina, según el informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).
En enero, se fabricaron 27.184 unidades, lo que marca una suba del 45,8% respecto a igual mes de 2022, cuando se produjeron 18.651 ejemplares.
No obstante, contra diciembre (37.119), se registró una caída mensual del 26,8%.
«Si bien los volúmenes de enero reflejan la estacionalidad habitual por las paradas de plantas por vacaciones, el comportamiento de las principales variables se encuentra alineado a las proyecciones estimadas por el año de un crecimiento en el orden del 10 al 15%, lo cual se ve reflejado en las comparaciones interanuales», dijo el presidente de Adefa, Martín Galdeano.
En cuanto a las ventas al exterior, estas aumentaron 22,2% interanual con 11.358 unidades exportadas.
En el primer mes del año, las exportaciones representaron el 41,6% del total de la producción.
«Dado el fuerte perfil exportador que forjó nuestro sector y que representa el 39% de las exportaciones MOI (Manufactura de Origen Industrial) aportando un ingreso de divisas de US$ 8.000 millones en 2022, es necesario seguir reforzando ese proceso con el avance de nuevos acuerdos comerciales y buscando una mejora de las condiciones de acceso en más mercados de la región», afirmó Galdeano.
Cómo impactó el conflicto bélico en Ucrania sobre la economía argentina
El conflicto bélico en Ucrania a raíz de la invasión de Rusia le significó a la Argentina un costo extra de US$ 5.000 millones, debido a que las subas en los precios internacionales del sector energético, los fertilizantes y los fletes no pudieron ser compensadas por el incremento en los valores de los productos agropecuarios.
«La guerra viene teniendo un costo muy alto para los países del hemisferio sur, a la Argentina ya le costó US$ 5.000 millones y no hay ámbito global donde se esté discutiendo este tema», manifestaba a mediados de octubre último el ministro de Economía, Sergio Massa.
Ese cálculo, según Florencia Di Prinzio, economista del Centro de Economía Política (CEPA), «se basa en el impacto múltiple que la guerra tuvo en la balanza comercial, es decir qué cantidad de dólares extra tuvo que gastar el país en importaciones ante la suba de precios internacionales».
A la fecha «la cifra no presenta variaciones significativas debido a un acomodamiento de los precios internacionales», remarcó Di Prinzio a Télam.
A ello se suma «la particularidad de que Argentina tiene un régimen cambiario con bastantes problemas de arrastre, con un desdoblamiento, y en un momento en el cual se agudizaron las expectativas de devaluación el año pasado», afirmó a esta agencia el economista director de la consultora Sarandí, Sergio Chouza.
«La brecha cambiaria se había disparado alcanzando niveles cercanos al 100% en el segundo trimestre del año pasado y eso produjo un retraso de las exportaciones y afectó el flujo de cantidades exportaciones», amplió.
Según documentos de trabajos oficiales, las importaciones de combustibles sumaron US$ 5.800 millones a fines de 2022, contra los US$ 2.000 millones proyectados en la pre guerra (+US$ 3.800 millones de incremento neto).
Además del costo, el aumento del precio de los principales productos básicos hizo que se precisaran más divisas para importar combustibles, entre los que se incluyen los utilizados para el suministro de energía durante 2022.
Para Di Prinzio, en ese rubro ocurrió la variación más «significativa», con lo cual «casi el 75% del costo de la guerra se explica por importación de energía» boliviana (gas) y brasileña (electricidad), mientras «el 25% restante lo explican la suba de fertilizantes y fletes».
Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sostuvo en un reciente informe que «las importaciones energéticas en nuestro país crecieron 4% en volumen, pero por la suba de precios crecieron un 100% en dólares (de US$ 7.147 millones a US$ 14.138 millones), respecto al año pasado».
Se presentan el EMAE de 2022, los resultados fiscales y los datos de intercambio comercial. Además, comienza la discusión en el Senado por la «Tolerancia Cero».
Habrá actividad para todos los gustos.
El Gobierno obtuvo cerca de $400.000 millones en la licitación de deuda en pesos del pasado 15 de febrero. De esa forma, cubrió casi la totalidad de los vencimientos que debe enfrentar este mes, que rondan los $560.000 millones. El resto, deberá cubrirlo el próximo viernes, cuando Hacienda lance una nueva licitación de bonos y letras.
También habrá actividad de interés económico en el Congreso. El próximo jueves el Senado tratará el tema de «Alcohol Cero al volante», un proyecto que tiene amplio consenso social y que puede tener un fuerte impacto en algunas economías regionales. El sector vitivinícola, por ejemplo, se ha manifestado en varias oportunidades en contra de la iniciativa y ha intentado imponer un «contra proyecto» que mantiene la tolerancia de 0,5 gramos de alcohol en sangre, pero con endurecimiento las sanciones para los infractores.
En el ámbito privado, habrá que tomar nota de lo que pase el próximo jueves, cuando se lleve a cabo el paro de 24 horas anunciado por los empleados bancarios. Los representantes gremiales aseguraron que la atención será normal por cajeros automáticos y medios electrónicos, pero no se prestará ningún servicio persona a personal. No hay muchas expectativas de que se desestime la medida de fuerza, considerando que el Ministerio de Trabajo designó un cuarto intermedio recién para el lunes 27 de este mes.
Hoy, se conocería el resultado fiscal de enero y el Gobierno podría dar buenas noticias. Se trata de un mes fácil para el Tesoro dada la estacionalidad. Si se confirman las proyecciones de un superávit primario importante, será un dato clave para que Gabriel Rubinstein muestre en Washington, donde se encuentra negociando un nuevo desembolso con el FMI. Según LCG, Durante el mes de enero se observaría un superávit de $169.000 millones (0,1% del PIB).
Intercambio comercial
Como todas las semanas, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) publicará una serie de informes sobre la situación económica y social de la Argentina. En este caso, el miércoles, será el turno del estudio de «Intercambio comercial argentino» (ICA), a través del cual se mostrarán los resultados de la balanza comercial de enero.
Cabe recordar, que el 2022 cerró con un saldo comercial positivo de USD 6.923 millones, pero con una preocupante tendencia de desaceleración respecto a los años anteriores. Sin ir más lejos, un año antes el saldo a favor había sido de USD 14.751 millones.
Ahora, será el turno de conocer qué pasó con el comercio exterior en el primer mes del 2023. En el informe se podrán conocer los resultados en facturación de los grandes rubros comerciales, así como los países de origen (de las importaciones) y destino (exportaciones).
Ampliación de la EPH
El 22 de febrero el Indec publicará una segunda versión de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondiente al tercer trimestre de 2022 (y los mismos períodos de 2020 y 2021). A diferencia del primer estudio, que se lanzó hace algunas semanas, no se mostrará solo los resultados de los principales 31 aglomerados urbanos del país, sino que se presentarán datos del total nacional urbano.
El organismo dará a conocer la reversión del estudio de indicadores de mercado de trabajo y el de la distribución del ingreso. En el primer caso, se revelarán los datos de tasa de actividad, empleo, desocupación y subocupación, entre otras variables. En el segundo, como su nombre lo indica, se darán a conocer resultados más precisos respecto a cómo están repartidos los recursos, a través de variables como «ingreso medio», cantidad de asalariados y cantidad de hogares según escala de ingreso per cápita familiar, entre otros puntos.
En ambos casos es esperable que haya pequeños cambios respecto a los resultados que se dieron a conocer en los estudios previos, pero las tasas no deberían variar significativamente.
Actividad económica anual
Uno de los puntos altos de la semana en lo que respecta a informes estadísticos, es el lanzamiento del Estimador mensual de actividad económica (EMAE) de diciembre, con los datos cerrados de todo el 2022.
El estudio previo (noviembre) no dejó muy buenas sensaciones. Si bien se observó un crecimiento interanual del 2,6%, se confirmó una tendencia de desaceleración del crecimiento año contra año. Además, se registró la tercera caída consecutiva en la variación mensual desestacionalizada. Lo positivo, es que aun así el año acumulaba un crecimiento interanual del 5,9% en los primeros once meses del año.
En lo que respecta a los resultados por rubro, se destacaron las fuertes caídas del sector de «agricultura, ganadería, caza y silvicultura» y el de la «pesca», aunque crecieron con fuerza la «explotación de minas y canteras» y el rubro de «hoteles y restaurantes».
De acuerdo a un estudio realizado por la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, la actividad económica cayó un 0,5% interanual en el último mes del año y tuvo un estancamiento en la variación mensual desestacionalizada (sin cambios respecto a noviembre). En tanto, los analistas prevén que la variación acumulada de todo el 2022 arrojó un resultado positivo del 4,8%. El próximo jueves, cuando el Indec publique el informe oficial, se podrá confirmar cuáles fueron los resultados oficiales.
Datos de turismo
Junto al EMAE, el jueves saldrán los datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera de diciembre. Como ha ocurrido durante todo el año, no tendrá ningún sentido analizar los resultados del 2022 en su comparación directa con 2021, dado que el anteaño pasado la actividad turística fue prácticamente nula, a causa de las medidas sanitarias restrictivas impulsadas por el Gobierno durante la pandemia del Covid-19.
No obstante, resultará interesante conocer qué pasó en 2022 en comparación al 2019, el último año normal antes de la llegada de la pandemia. Los últimos datos disponibles muestran que entre enero y noviembre del año pasado Argentina recibió a 17.803.181 turistas, mientras que en el igual período de 2019 se hospedaron en los hoteles locales unas 19.342.667 personas. Eso significa que hasta ese punto se registraba una caída del 7,95% en relación a la prepandemia.
Los datos que se publicarán el próximo jueves permitirán conocer si se achicaron o agrandaron las distancias entre ambos años.
Informes financieros
El Banco Central (BCRA) también presentará varios informes de interés en los próximos días. El primero en orden cronológico será el «informe sobre bancos», que saldrá el próximo jueves. En ese estudio se conocerán detalles respecto a la intermediación financiera entre los bancos y el sector privado, como la demanda de depósitos y créditos, la provisión de medios de pago y la evolución de la calidad de la cartera de financiaciones, entre otros puntos de análisis.
Un día más tarde, el viernes 24, saldrá el informe de la evolución del mercado de cambios y balance cambiario de enero de 2023. El estudio ofrecerá un análisis del BCRA respecto a la situación económica general y presentará números en relación a la cantidad de moneda extranjera (en su mayoría dólares) comprados y vendidos en el mercado de cambios oficial, con desagregados por sector y por tipo de operación.
En esa misma jornada el BCRA sacará el informe de pagos minoristas, también referente al primer mes del 2023. Eso incluye a todas las operaciones canceladas con tarjetas de débito y crédito, así como transacciones iniciadas con QT, emisiones de «Echeq». No solo se presentarán datos respecto al volumen de las operaciones, sino que además se presentará un análisis en relación a la evolución de las tasas de interés de los diferentes medios de pago.
En el acumulado anual, el BCRA ya vendió US$ 1.014 millones
La dinámica cambiaria dio un giro de 180° desde mediados de enero
TRES DATOS CLAVES
PPI: «A diferencia de nuestra expectativa, el mercado de futuros de soja descuenta un dólar soja 3.0 recién en mayo. El ‘decoupling’ entre el contrato de mayo con el de marzo y julio se disparó a US$ 12,2 y US$ 23,7, respectivamente. La fecha que descuentan los futuros suena lógica debido a la estacionalidad del agro, pero consideramos que la necesidad del BCRA de engrosar sus arcas lo obligarán a implementarlo a la brevedad».
PPI: «En este contexto de sangría de reservas, consideramos que un dólar ‘soja’ 3.0 está en camino para incentivar la liquidación del agro en marzo y, así, permitir al gobierno alcanzar la meta de reservas y evitar un ‘waiver'».
La liquidación del agro permanece en mínimos históricos tras un pésimo enero. Se hundió a US$ 34 millones diarios en febrero (-77% anual).
***
El BCRA terminó la rueda del miércoles con ventas por US$ 292 millones tras su participación en el mercado de cambios.
Según lo anticipado por el Ministerio de Economía, eso incluye el pago anticipado de importaciones de energía por US$ 262 millones.
En consecuencia, el déficit mensual en el MULC se encuentra en US$ 822 millones y el anual en US$ 1.014 millones. Ambos registros representan el peor comienzo de año desde 2003.
Es decir, más allá del factor puntual de la energía, el problema es la tendencia.
Todos los caminos conducen a… un nuevo Dólar Soja.
Según un nuevo informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI), además de un nuevo dólar soja (el tercero), debutaría el «waiver», o perdón, del FMI, ya que Argentina no llegaría a cumplir su meta trimestral de reservas acordada.
Los puntos clave del informe de PPI:
«La dinámica cambiaria dio un giro de 180° desde mediados de enero. El Banco Central pasó de obtener resultados neutros a ventas que fueron in crescendo con el correr de las semanas. Tan relevante es el drenaje de reservas actual que este febrero se perfila para ser el de peor performance de aquellos años con control de cambios desde 2003. La conclusión obvia de esta tendencia es que la meta de reservas del primer trimestre se encamina a un incumplimiento, proyectándose un desvío superior a los US$ 4.300 millones hacia fines de marzo».
Se decidió anticipar la compra de GNL que permitió bajar el precio a US$ 20,8 MMBtu, a través de un proceso licitatorio con participación de 9 empresas internacionales
El desplome en las liquidaciones del agro tiene dos motivos. «Los dólares ‘soja’ incentivaron a que se liquide casi toda la cosecha de 2022 en el último cuatrimestre del año, adelantando liquidación remanente de la oleaginosa que típicamente se habría liquidado en los meses de verano», dijo PPI. En paralelo, agregó, «la sequía impactó significativamente sobre la producción de trigo, que se desplomó a la mitad respecto de 2022, borrando así el clásico ‘puente’ que suele conectar la cosecha fina con la gruesa en abril».
«Lo que sí cambió desde la segunda quincena de enero es el comportamiento de la demanda privada (o autorizada por el BCRA). Como evidencia de que la autoridad monetaria habría relajado las restricciones sobre las importaciones, el ‘resto de la demanda’ más que se cuadruplicó de mínimos de US$ 18 millones el 10 de enero a US$ 87 millones. La razón hay que encontrarla en que, a la luz de datos de actividad económica que ya indican una caída que podría derivar en recesión, la estrategia oficial estaría intentando contrarrestar los efectos recesivos que las mismas restricciones cambiarias causaron. Como está a la vista, cumplir con las metas del FMI e irrigar dólares para que la contracción económica no se profundice es una tensión que Sergio Massa y Miguel A. Pesce deberán ir administrando«.
Según PPI, todo indica que «así como ocurrió en septiembre y diciembre, el equipo económico volverá a elegir al dólar ‘soja’ como mecanismo para acercarse a la meta de reservas». Sin embargo, a diferencia de los programas anteriores, no quedan grandes volúmenes de soja por liquidar de la última campaña (justamente, por los dólares soja originales). Como agravante, los volúmenes de la campaña actual a cosechar en marzo serían más que magros dada la demora en la siembra que provocó la sequía.
Sin dólar «soja», no hay incentivos para liquidar
Puesto en números, quedaría un remanente de soja de entre 6 y 7 millones de toneladas que, en términos de dólares, equivaldría a US$ 3.400 o US$ 4.000 millones. Para cumplir la meta el BCRA debería comprar prácticamente la totalidad de este stock, a diferencia de las primeras dos versiones en las que adquirió 64% y 74% de lo liquidado, respectivamente. Eso implicaría, dice PPI, «dejar al margen a la demanda privada, afectando la disponibilidad de insumos importados y, por ende, la actividad económica».
De alcanzarse la meta de reservas con este esquema, el costo monetario sería una expansión de al menos 0,6% del PIB en marzo. Este factor se sumaría a las intervenciones del BCRA en el mercado de deuda en pesos, que sólo en un mes «tranquilo» como enero fueron 0,1% del PIB, pero que podrían ser mayores en caso de estresarse el mercado, y un déficit cuasifiscal, que es función de estos dos motores, y llegó en enero al récord histórico de 0,6% del PBI. En resumen, dice PPI, «si hay algo que está garantizado en 2023 es la emisión monetaria por diversas vías y, en consecuencia, que la inflación no bajará, aunque las expresiones de deseo del oficialismo sigan situándola en 60%».
La aceleración de la inflación de enero a 6%, desde 5,1% en diciembre y 4,9% en noviembre no hace más que confirmar esta visión. Como agravante, los datos de alta frecuencia de la primera semana de febrero indican que la inflación siguió acelerándose, «siendo más preocupante aún que la núcleo (que excluye estacionales y regulados) habría picado en punta», dijo PPI. Ante todo eso, «no debe descartarse que el BCRA tenga que ceder ante una nueva suba de la tasa de Leliq en algún momento de las próximas semanas».
En enero, los precios subieron 6% y la inflación interanual escaló hasta 98,8%.
El Indec informó la inflación de enero y, tal como se preveía, marcó una aceleración importante: pasó de 4,9% en noviembre, a 5,1% en diciembre y ahora, a 6% en enero.
La inflación se aceleró en enero y quedó al borde los 3 dígitos
Se trata de un mal dato, que ya era anticipado por el mercado y también, por el Gobierno.
A nivel interanual la inflación quedó en 98,8%, a poco de los tres dígitos.
Las subas estuvieron motorizadas por los alimentos y bebidas, que subieron 6,8%.Las subas (en GBA) estuvieron lideradas por verduras, tubérculos y legumbres con 16,7% y frutas, con 11,6%.
Las subas estuvieron lideradas por verdudas, tubérculos y legumbres con 16,7% y frutas, con 11,6%.
Sin embargo, el rubro con más subas fue recreación y cultura, con 9% y vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, con 8%.
Los precios estacionales (eso incluye frutas y verduras, por ejemplo) subieron 7,9%; los regulados, 7,1% y la inflación núcleo (que excluye a ambos) fue de 5,4%.
Los precios estacionales (eso incluye frutas y verduras, por ejemplo) subieron 7,9%; los regulados, 7,1% y la inflación núcleo (que excluye a ambos) fue de 5,4%.
Según el primer REM del BCRA, para 2023, la expectativa es que la inflación sea de 97,6%, superior a la de 2022 y casi 40 puntos más que la que proyecta el Gobierno en su Presupuesto.