La apuesta, para Claudia Sender, CEO de Tam, se da en un contexto de búsqueda de identificación con los clientes. “Todavía no tenemos todos los detalles, pero es claro que Tam y Lan siguen muy vivas”, señaló.

Los principales ejecutivos del grupo aseguraron que, si bien la decisión no fue sencilla, esta respondió a la necesidad de construir una compañía de aviación realmente latinoamericana. Afirmaron también que las economías de la región están sufriendo, y eso impacta a la industria aérea. “Pero siendo un grupo tan diversificado nos ha permitido armarios de manera que, a pesar de sufrir, seguimos creciendo e invirtiendo”, afirmó Enrique Cueto, CEO de Grupo Latam Airlines.

Mauricio Amaro, chairman de grupo Latam, por su parte, aseguró que su objetivo es lograr los 380 millones de pasajeros en 2025 y que, para lograrlo, debían buscar nuevos caminos. “La Unión de las dos marcas era esencial en este trabajo”, afirmó. Unir a los trabajadores, a los clientes.

Jerónimo Cadier, CMO del grupo Latam, detalló que el proceso de cambio de la marca durará tres años. Los primeros cambios se darán en el primer semestre del 2016, porque “la marca no es sólo logotipo: es cultura, involucra a colaboradores”.

Lan y Tam unieron fuerzas hace cinco años en agosto 2010. Lan tiene más de 80 años y Tam cerca de 40. Ambas fueron aerolíneas de bandera en sus respectivos países.